Control de calidad o cómo no dejar nada al azar

Cuando nos propusimos crear la mejor explotación de vacuno del mundo, asumimos que debíamos ser nosotros mismos quiénes controlaran todos los detalles que afectan al proceso, sin dejar nada en manos ajenas. Así, decidimos crear nuestra propia Sala de Control de Calidad, pues es la única forma de poder asegurar al 100% y de forma científica la consecución de “La Carne de la Felicidad”.
Contamos con personal altamente cualificado, que asegura la idoneidad del producto y las condiciones de elaboración en cada fase del proceso; controlando desde los cereales empleados en la alimentación hasta la manipulación de envasado.
Además, al disponer de los resultados de forma inmediata contamos con un tiempo de reacción privilegiado que nos permite minimizar los errores y maximizar la calidad de nuestro producto.