La importancia de sentirse bien

Tanto el tiempo que pastan en libertad como el que están en las naves de acogida, nuestros animales se encuentran en un lugar y entorno único, en el que se ha pensado hasta el mínimo detalle, con el objetivo de que disfruten de un bienestar superior.

Las naves de acogida han sido construidas teniendo en cuenta la climatología local. A través de una vanguardista cubierta en forma de “sándwich” se ha conseguido una ventilación natural, evitando las temperaturas extremas tanto del invierno como del verano.

Cada nave acoge solamente a un pequeño grupo de animales, permitiendo que cuenten con un gran espacio en el que no existe el estrés, el calor en verano o la competencia por la alimentación.

El sistema de comederos ha sido ideado para que todos los animales puedan alimentarse al mismo tiempo, creando enormes comederos corridos que además hacen más liviana la estructura.


Todas las camas se espolvorean a diario con paja nueva, consiguiendo mejor absorción y un mayor confort. Como a nosotros, a los animales también les gusta estrenar cada día sábanas limpias.